Qué es el Torón y Por Qué es Clave en el Presfuerzo

Descubre qué es el torón, cómo funciona en sistemas de postensado y pretensado, y por qué es la pieza clave detrás del concreto presforzado.

Es delgado, trenzado, y probablemente sostiene el puente que cruzas todos los días sin que lo notes.

Si alguna vez has visto un cable de acero grueso trenzado en varias hebras y te has preguntado qué es exactamente y por qué se usa en construcción, lo más probable es que estuvieras viendo torón. Es una de esas piezas que rara vez se menciona fuera del gremio de la construcción, pero que sostiene literalmente algunas de las estructuras más importantes del país: puentes de grandes claros, losas de edificios, tanques de almacenamiento y estructuras que necesitan resistir esfuerzos que el concreto simple jamás podría aguantar por sí solo.

En este artículo te explicamos qué es el torón, cómo se fabrica, por qué se usa trenzado y no como una simple varilla lisa, y qué papel juega dentro de los sistemas de postensado y pretensado.

¿Qué es exactamente el torón?

El torón es un cable de acero de alta resistencia, formado generalmente por siete alambres: un alambre central recto y seis alambres exteriores enrollados helicoidalmente a su alrededor. Esta construcción «de siete hilos» no es casualidad ni estética: le da al torón una combinación de resistencia a la tensión y flexibilidad que un solo alambre grueso jamás podría igualar.

A diferencia de la varilla de refuerzo convencional (acero corrugado, de resistencia moderada), el torón está fabricado con acero de muy alta resistencia, tratado térmicamente mediante un proceso llamado «relevado de esfuerzos» (stress relieving), que le confiere propiedades elásticas específicas necesarias para el presfuerzo: debe poder tensarse a niveles de esfuerzo muy altos sin deformarse permanentemente antes de tiempo, y mantener esa tensión de forma estable durante décadas.

¿Por qué trenzado y no un alambre sólido?

Esta es una de esas preguntas que suena obvia hasta que alguien la hace en voz alta. La respuesta tiene que ver con varios factores combinados:

  • Flexibilidad: un torón trenzado puede enrollarse en carretes y curvarse dentro de ductos con trazos complejos (como se requiere en el postensado), algo que sería casi imposible con una barra sólida del mismo diámetro.
  • Adherencia: la superficie helicoidal del torón mejora la adherencia mecánica con el concreto o con el mortero de inyección, un factor crítico en sistemas pretensados y postensados adherentes.
  • Distribución de esfuerzos: si un alambre individual tuviera un defecto microscópico, el diseño en siete hilos redistribuye parte de esa carga entre los alambres restantes, en lugar de fallar de golpe.
  • Fabricación más eficiente: alcanzar la misma resistencia con múltiples alambres delgados suele ser más práctico y económico que fabricar un alambre sólido equivalente.

El papel del torón en postensado y pretensado

En ambos sistemas, el torón es el elemento que recibe la tensión activa antes de que la estructura entre en servicio (revisa nuestro artículo sobre postensado vs. pretensado si quieres profundizar en esa diferencia). En pretensado, el torón se tensa antes de colar el concreto, anclándolo en bancos de tensado; en postensado, se tensa después de colado el concreto, pasando a través de ductos y anclándose con placas y cuñas en los extremos.

En ambos casos, el torón es literalmente el «músculo» del sistema: es el elemento que, al liberarse de su tensión inicial, comprime el concreto que lo rodea, permitiendo que la estructura resista cargas de servicio mucho mayores de lo que el concreto simple podría soportar por sí mismo.

Torón extruido: una variante con protección adicional

Existe una variante conocida como torón extruido (también llamado torón engrasado y envainado, o «unbonded»), que consiste en recubrir cada torón individual con una capa de grasa protectora y una funda plástica extruida directamente sobre él. Esta configuración evita que el torón tenga adherencia directa con el concreto, permitiendo que se deslice libremente dentro de la estructura mientras transmite su fuerza únicamente a través de los anclajes en los extremos.

Esta variante es particularmente común en losas planas postensadas de edificios, donde se busca simplificar la instalación (no se necesitan ductos separados, ya que la funda del torón extruido cumple esa función) y facilitar una eventual inspección o incluso el reemplazo del torón en casos excepcionales de rehabilitación estructural.

¿Cómo se elige el torón correcto para un proyecto?

La selección depende de varios factores técnicos definidos por el diseño estructural:

  • Diámetro y grado del torón (los más comunes en México son de 1/2″ y 0.6″, grado 270 ksi, aunque existen variantes de mayor resistencia).
  • Tipo de sistema: adherente (para ductos metálicos rellenos de mortero de inyección) o no adherente/extruido (para losas planas).
  • Condiciones de exposición ambiental, que determinan si se requiere protección adicional contra corrosión.
  • Certificación de calidad, ya que el torón debe cumplir con especificaciones estrictas de resistencia, relajación y comportamiento bajo carga sostenida.
Un dato que sorprende a muchos: el torón, una vez tensado, pierde una pequeña parte de su tensión inicial con el tiempo debido a un fenómeno llamado «relajación del acero». Los diseños estructurales ya consideran esta pérdida al calcular la tensión inicial que se debe aplicar, por eso es tan importante usar torón certificado con propiedades de relajación conocidas y consistentes.

Más allá del torón: los componentes que lo acompañan

El torón rara vez trabaja solo. Para que cumpla su función necesita anclajes que lo sujeten en su posición tensada, cuñas de presfuerzo que muerdan el cable sin dañarlo, placas de acuñamiento que distribuyan la carga hacia el concreto, y en sistemas postensados, ductos metálicos o plásticos que lo protejan durante la colada y le den la trayectoria curva o recta que el diseño requiere. Cada uno de estos componentes debe ser compatible en dimensiones y capacidad de carga con el torón específico que se está usando.

En resumen

El torón es, sin exagerar, el corazón mecánico de cualquier sistema de presfuerzo. Su diseño trenzado de siete hilos no es un detalle estético sino una solución de ingeniería que combina resistencia, flexibilidad y adherencia. Entender qué es y cómo funciona ayuda a comprender por qué la calidad de este componente —y de todos los accesorios que lo acompañan— no es algo donde valga la pena buscar atajos.

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